INCONSCIENTE VITAL

El inconsciente Vital complementa el inconsciente colectivo de Jung y el concepto de inconsciente de Freud. Según este paradigma las celulas de este organismo vivo tendrían su propio psiquismo.
Existe una forma de psiquismo de los órganos, tejidos y células que obedece a un "sentido" global de autoconservación. El Inconsciente Vital da origen a fenómenos de solidaridad celular, creación de tejidos, defensa inmunológica y, en suma, al acontecer exitoso del sistema viviente. Este "psiquismo" coordina las funciones de regulación orgánica y homeostasis; posee una gran autonomía respecto a la conciencia y al comportamiento humano.
El Inconsciente Vital es una forma de cognición celular que crea regularidades y tiende a mantener funciones estables. Sus manifestaciones en el escenario de la consciencia cotidiana son: el humor endógeno y el estado cenestésico de bienestar o malestar. La importancia de este concepto proviene de la posibilidad de influir en la fisiogénesis de nuestra existencia con objetivos de salud.
El concepto de Inconsciente Vital permite comprender con profundidad el Principio Biocéntrico como "tendencia" cósmica que genera vida. El Inconsciente Vital está en sintonía con la esencia viviente del universo, cuando esta sintonía se perturba, se inicia la enfermedad. El acto de curación será comprendido, entonces, como un movimiento para recuperar esa sintonía vital con el universo. El concepto de "Inconsciente Vital" ha sido propuesto por Rolando Toro para referirse a la cognición celular.