 |  |
EL PODER DEFLAGADOR DE LA MUSICA  La música es el instrumento de mediación entre la emoción y el movimiento corporal. Es un lenguaje universal accesible a niños y adultos de cualquier época y región. Su influencia va directamente a la emoción, sin pasar por los filtros analíticos del pensamiento. La identidad es permeable a la música, y por lo mismo puede expresarse a través de esta. La música estimula la danza expresiva, la comunicación afectiva y la vivencia de sí mismo. El órgano para sentir la música no es el oído, sino el cuerpo.
|
 |
 |